Es cada vez más prevalente el inicio de sintomas psicopatológicos en la etapa infantojuvenil. La educación emocional en los niños es fundamental para poder integrar de una forma adecuada la inteligencia emocional.
La inteligencia emocional se basa en muchos pilares que el niño irá desarrollando en su etapa madurativa. Es en la adolescencia, sobretodo, cuándo la plasticidad cerebral empieza a expandirse buscando los territorios que nos definirán como persona adulta. La capacidad de adaptación a los cambios o a diferentes medios, la tolerancia a la frustración, la autoestima, la empatía, la asertividad, la capacidad de comunicarse con el resto mediante habilidades sociales … son los grandes componentes de la inteligencia emocional.
Muchos adolescentes nos llegan a la consulta con algún rasgo inestable que hace que su estado se tambalee y presente síntomas de ansiedad, fluctuación del estado de ánimo o falta de control de impulsos.
El tema que abarcamos hoy son los mecanismos de acting out, o dicho de otra forma, pasar al acto. Se trata de cortes en brazos, ingles, abdomen… lugares donde pueden ser ocultos con facilidad por sus ropas. Además de cortes puede practicarse quemaduras, roces continuos, contusiones con objetos romos. Por qué pasa esto? Esto nos lleva a definir la alexitimia… La alexitimia es la incapacidad de entender las emociones. Son personas que en algún grado han pérdido el desarrollo de alguno de los pilares de su inteligencia emocional y han desestabilizado la manera que tienen de sentir los estímulos externos/internos.
Normalmente, las respuestas fisiológicas aprendidas serían la de tolerancia a la frustración, manejo de reacciones ansiosas ante el estrés, la capacidad de adoptar actitud empática o asertiva hacia otra persona y en definitiva comprendes los sentimientos y emociones propios y los de los demás (en la medida de lo posible) .
En la adolescencia y edad adulta joven, nos encontramos muchos pacientes que realizan mecanismos de “acting out” para canalizar la ansiedad. En situaciones de tensión y ansiedad elevada, estos pacientes ven la forma de poder focalizar su atención en algo físico y dejar la mente distraída de sus pensamientos.
Al provocarse las heridas, nuestro organismo secreta una serie de endorfinas que analgésicamente se traduce en sensación de bienestar y relajación, produciendo una reacción placentera inmediata. Estas reacciones son peligrosas, dado que podrían alterar mecanismos de recompensa/placer inmediato y provocar un mantenimiento de estas conductas a largo plazo (como las conductas adictivas).
Llegados a este punto, es preciso solicitar ayuda a un especialista en psiquiatría y psicología para poder realizar una completa exploración psicopatológica y llegar al punto de conflicto. Son muy típicas estas reacciones en personas altamente perfeccionistas, obsesivas, con falta de control de impulsos, anorexias y bulimias, trastornos limites de la personalidad y estados ansiosodepresivos.
El control de estos síntomas se realiza desde un abordaje multidisciplinar una vez llegado al diagnóstico. Se dan estrategias de control de impulsos y se les explica la razón de este daño autoinflingido para poder desarrollar aquellas partes de la inteligencia emocional que no han llegado a definirse por completo.
También destacar que a nivel médico, las heridas y erosiones pueden presentar complicaciones serias como celulitis y abscesos por practicar los cortes con objetos propensos a desencadenar focos de infección.
Rafael Rodríguez García
Médico Psiquiatra
Centro de desintoxicación – Adicciones ROCONA, Arenys de Mar
-Fuente.
La inteligencia emocional se basa en muchos pilares que el niño irá desarrollando en su etapa madurativa. Es en la adolescencia, sobretodo, cuándo la plasticidad cerebral empieza a expandirse buscando los territorios que nos definirán como persona adulta. La capacidad de adaptación a los cambios o a diferentes medios, la tolerancia a la frustración, la autoestima, la empatía, la asertividad, la capacidad de comunicarse con el resto mediante habilidades sociales … son los grandes componentes de la inteligencia emocional.
Muchos adolescentes nos llegan a la consulta con algún rasgo inestable que hace que su estado se tambalee y presente síntomas de ansiedad, fluctuación del estado de ánimo o falta de control de impulsos.
El tema que abarcamos hoy son los mecanismos de acting out, o dicho de otra forma, pasar al acto. Se trata de cortes en brazos, ingles, abdomen… lugares donde pueden ser ocultos con facilidad por sus ropas. Además de cortes puede practicarse quemaduras, roces continuos, contusiones con objetos romos. Por qué pasa esto? Esto nos lleva a definir la alexitimia… La alexitimia es la incapacidad de entender las emociones. Son personas que en algún grado han pérdido el desarrollo de alguno de los pilares de su inteligencia emocional y han desestabilizado la manera que tienen de sentir los estímulos externos/internos.
Normalmente, las respuestas fisiológicas aprendidas serían la de tolerancia a la frustración, manejo de reacciones ansiosas ante el estrés, la capacidad de adoptar actitud empática o asertiva hacia otra persona y en definitiva comprendes los sentimientos y emociones propios y los de los demás (en la medida de lo posible) .
En la adolescencia y edad adulta joven, nos encontramos muchos pacientes que realizan mecanismos de “acting out” para canalizar la ansiedad. En situaciones de tensión y ansiedad elevada, estos pacientes ven la forma de poder focalizar su atención en algo físico y dejar la mente distraída de sus pensamientos.
Al provocarse las heridas, nuestro organismo secreta una serie de endorfinas que analgésicamente se traduce en sensación de bienestar y relajación, produciendo una reacción placentera inmediata. Estas reacciones son peligrosas, dado que podrían alterar mecanismos de recompensa/placer inmediato y provocar un mantenimiento de estas conductas a largo plazo (como las conductas adictivas).
Llegados a este punto, es preciso solicitar ayuda a un especialista en psiquiatría y psicología para poder realizar una completa exploración psicopatológica y llegar al punto de conflicto. Son muy típicas estas reacciones en personas altamente perfeccionistas, obsesivas, con falta de control de impulsos, anorexias y bulimias, trastornos limites de la personalidad y estados ansiosodepresivos.
El control de estos síntomas se realiza desde un abordaje multidisciplinar una vez llegado al diagnóstico. Se dan estrategias de control de impulsos y se les explica la razón de este daño autoinflingido para poder desarrollar aquellas partes de la inteligencia emocional que no han llegado a definirse por completo.
También destacar que a nivel médico, las heridas y erosiones pueden presentar complicaciones serias como celulitis y abscesos por practicar los cortes con objetos propensos a desencadenar focos de infección.
Rafael Rodríguez García
Médico Psiquiatra
Centro de desintoxicación – Adicciones ROCONA, Arenys de Mar
-Fuente.
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